Archivo Perdido, Luna de Miel

Con seguridad mi madre lloró un océano, y lamenta no haberse llevado una cámara deshechable. Mis padres consiguieron que les prestaran una cámara de fotos analógica de buena calidad para registrar sus recuerdos de luna de miel; pero la cámara resultó estar rota. No tienen ni una sola foto de su luna de miel, y mi madre conservó los trozos de negativo mal expuestos; es todo lo que tenía. Habiendo escuchado esta historia mil y un veces, se me ocurrió pedirle los negativos. Mi madre me los dió, ‘No sé ni porqué los guardo’. Sus recuerdos arruinados se transformaron en uno de mis más preciados proyectos.


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